El BIGData en INE: Se acabaron las encuestas

Numerosos ciudadanos han contactado con sus operadoras de telefonía para oponerse a la cesión de datos que éstas harán a favor del estudio del INE. ¿Por qué surge esta polémica? ¿Qué usos pueden hacerse de estos datos anonimizados? Lorena Pérez Martínez, responsable del área jurídica en CASTROALONSO LET, escribe escribe en profundidad sobre este tema para la revista jurídica AJA. A continuación, el artículo completo.

Mucho se ha hablado estos días sobre la privacidad y la cesión de los datos de localización de terminales móviles que las tres grandes operadoras de telefonía del ámbito nacional (Movistar, Vodafone y Orange) harán a favor del INE y que afectará a usuarios de toda España. Esta cesión de datos para uso estadístico permitirá al INE conocer dónde viven, trabajan y cómo se mueven los ciudadanos durante ocho días, con el fin de incorporar su resultado al estudio sobre movilidad que ofrece tradicionalmente en los Censos de Población y Viviendas.

En su comunicado institucional el INE informa de que los operadores no facilitarán datos individuales sobre números de teléfono, ni sobre los titulares de las líneas, no pudiendo rastrear la posición de ningún terminal de manera individualizada. También se ha hecho hincapié en la anonimización de estos datos, recalcando que el estudio, sometido a la Ley de la Función Estadística Pública, cumple con todos los requerimientos de la Ley de Protección de Datos.

Y es que efectivamente la anonimización de los datos excluye la aplicación sobre los mismos de la regulación en protección de datos personales. El propio Reglamento General De Protección de Datos (UE) 2016/679, en su considerando 26, excluye de su objeto de regulación los datos anonimizados, inclusive con fines estadísticos o de investigación.

La polémica está servida.

No obstante, la polémica está servida, hasta el punto de que numerosos ciudadanos han contactado con sus operadoras por diversos medios para transmitirles su malestar y oponerse a participar en el estudio. Y no es para
menos si tenemos en cuenta que, respecto de una población de algo más de 46 millones de personas y según el número de líneas móviles de cada operador a diciembre de 2018, las tres principales operadoras de telefonía acaparan aproximadamente el 80 % de la cuota de mercado en España. Esto nos da una idea del volumen de datos a los que el estudio hace referencia.

Tomando como referencia el número masivo de datos que van a ser tratados, respecto de la población total, la cuestión aquí no es la privacidad
de los datos personales individualmente considerados, sino el BIG DATA que se genera, es decir, la recopilación y el tratamiento de cantidades ingentes de datos, que afecta a elevado número de la población, así como la búsqueda de tendencias dentro de estos datos.

El análisis predictivo de grandes cantidades de datos, junto con técnicas analíticas, estadísticas y de aprendizaje automático, permiten la creación de un modelo predictivo para prever eventos futuros o calcular una probabilidad. Por tanto, lo que importa del Big Data no reside en el tratamiento de los datos individualizados, sino en la detección de los patrones que surgen al cruzar un gran volumen de datos, que son tratados sistemáticamente, y lo que las organizaciones, públicas o privadas, puedan hacer con ellos.

Posible uso con fines comerciales.

Esta información puede utilizarse con fines estadísticos que permitan la mejora de los servicios públicos y las infraestructuras, claro que sí, pero una vez obtenidos también podrían ser usados con fines comerciales, económicos, publicitarios e incluso de orden público, porque los datos de localización de terminales móviles tomados durante los días que dure el estudio del INE, dejando de lado el tema de la movilidad ciudadana, también permitirán conocer cuántos terminales se encuentran activos en el área de un determinado centro o zona comercial, cuántos han pasado por delante de una marquesina publicitaria, o cuántos se encuentran en el área de influencia de una manifestación o de incidentes como los ocurridos en Cataluña durante las últimas semanas.

El análisis predictivo de los datos que genera la actividad de los ciudadanos, junto con la creación de patrones y detección de tendencias, así como el uso de los resultados obtenidos en la toma de decisiones por parte de empresas y Administraciones Públicas, es uno de los temas más necesitados de reflexión en la actualidad y precisamente, debido al riesgo que entraña su uso, justifica que los ciudadanos nos tomemos un momento para reflexionar sobre el alcance y la proporcionalidad de la injerencia de los poderes públicos en los derechos y libertades, ya sean individuales o colectivas, de una sociedad democrática, incluso en los casos en los que los fines perseguidos son legítimos.

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